Comodoro Py: la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner prestó declaración en el juicio por asociación ilícita y coimas, donde denunció “prácticas mafiosas” de jueces y fiscales, y se negó a responder preguntas del tribunal.
Cristina Kirchner llegó esta mañana a los tribunales federales de Retiro para declarar en el juicio oral por la causa Cuadernos de las Coimas, ante el Tribunal Oral Federal 7, en la sala AMIA recientemente refaccionada. Acompañada por militantes y dirigentes del peronismo, la exmandataria cumplió arresto domiciliario por la causa Vialidad para asistir presencialmente a la audiencia, donde también declararon Julio De Vido y Roberto Baratta. El expediente investiga un presunto esquema de recaudación ilegal de sobornos de empresarios a funcionarios kirchneristas entre 2003 y 2015.
Durante su exposición, Cristina Kirchner acusó directamente a Claudio Bonadio y Carlos Stornelli de ser “mafiosos”, al afirmar que la causa se basa en prácticas extorsivas contra empresarios para armar el relato de corrupción. “Ya no estamos ante persecución política, sino ante mafias judiciales”, sostuvo, y advirtió: “Me puedo morir presa con este Poder Judicial, pero créanme que esto se va a terminar”. Se negó a responder preguntas de los jueces y fiscales, limitándose a un descargo de casi una hora.
El tribunal, integrado por los jueces Leandro Augusto Pirolo, Germán Castelli y Jorge Gorini, le respondió al final: “El compromiso de este tribunal es administrar justicia humana, con fortaleza, prudencia y coraje”. La expresidenta reiteró que está “cumpliendo una condena injusta” por Vialidad, y vinculó la causa Cuadernos a un lawfare para proscribirla políticamente. La audiencia se desarrolló bajo fuerte operativo de seguridad y presencia mediática, con militancia de La Cámpora concentrada en su departamento de Constitución.
La causa Cuadernos, con 86 procesados entre exfuncionarios y empresarios, indaga un supuesto “pacto de impunidad” donde ambos bandos ganaban: coimas aseguraban beneficios personales y contratos estatales. Cristina es imputada como jefa de la asociación ilícita y por 204 hechos de cohecho, con pruebas como los cuadernos del chofer Oscar Centeno y testimonios de arrepentidos. El juicio, que lleva dos años, incluye a figuras como De Vido, López y Baratta, todos acusados de liderar el esquema.
Tras la declaración, Cristina Kirchner regresó a su domicilio en Constitución, donde cumple prisión domiciliaria por la condena a seis años en Vialidad. La exmandataria reiteró que el Poder Judicial actual responde a intereses políticos, y llamó a la unidad del peronismo ante lo que calificó como “disparate judicial”. El tribunal decidió continuar con las indagatorias de otros imputados, mientras la defensa de Cristina prepara incidentes por presuntas irregularidades en el proceso.