CIUDAD DE BUENOS AIRES: El presidente buscará captar inversiones y respaldo para su programa económico ante un mercado local marcado por la incertidumbre y la presión sobre el riesgo país.
El mandatario Javier Milei prepara dos viajes a Estados Unidos en los próximos 45 días, con un objetivo claro: restaurar la confianza del mercado e intentar reducir la prima de riesgo que, según datos recientes, ronda los 722-733 puntos. El riesgo país es hoy uno de los principales obstáculos para volver a acceder a financiamiento externo en condiciones razonables, presionando también sobre las tasas de interés locales.
La primera visita será a principios de septiembre y estará enfocada en reuniones con empresarios en Nueva York y California. La segunda, programada hacia el 23 de septiembre, coincide con la Asamblea General de la ONU. A pesar de las expectativas, aún no se confirmó una reunión bilateral con Donald Trump, cuya agenda está marcada por prioridades globales como Ucrania y Medio Oriente.
En el plano interno, el ministro de Economía Luis Caputo enfrenta una situación compleja tras una licitación de deuda en la que solo logró renovar el 61% de los vencimientos, con tasas que treparon hasta el 69,5% anual, según detalló el propio oficialismo. Como respuesta, el Gobierno anunció una colocación extraordinaria para el lunes, destinada a absorber un excedente de $6 billones y evitar así un traslado masivo de pesos al dólar.
El Fondo Monetario Internacional advirtió que este esquema de tasas altas podría poner en riesgo el superávit fiscal, ya que aumenta el costo de los intereses de la deuda, una de las premisas centrales del modelo libertario. Con las reservas netas aún en terreno negativo, el Ejecutivo sostiene que reducir el riesgo país a 550 puntos básicos resulta esencial para encaminar el acceso a inversiones y financiamiento.
El gobierno apuesta a que estos viajes serán determinantes para destrabar inversiones, especialmente en sectores como el litio, el cobre y la energía, fundamentales para fortalecer las reservas y llegar a 2025 en condiciones de levantar el cepo cambiario para las empresas. La relación con el FMI y el respaldo del Tesoro de EE.UU. emergen como piezas clave en esa estrategia.
La última licitación de deuda exhibió el recelo de los inversores y generó un excedente de pesos que el equipo económico pretende contener para evitar mayor presión sobre el dólar. Según explicaron, todas estas medidas buscan estabilizar el mercado cambiario, aunque el costo social y financiero de tasas tan elevadas podría generar nuevas tensiones de cara a las elecciones de octubre.
En conclusión, las gestiones de Milei en Estados Unidos son vistas por el Gobierno como la carta fuerte para revertir el escepticismo del mercado y acelerar la baja del riesgo país, aunque la dinámica global y la respuesta de la administración norteamericana seguirán marcando las condiciones para lograr ese objetivo.
F: gs (afp, efe, ap)