La central obrera descartó paro y movilización durante el debate en el Senado. El lunes irá a Tribunales con un amparo y una marcha a Plaza Lavalle.
La Confederación General del Trabajo resolvió no sumarse a la protesta prevista para este viernes, cuando el Senado de la Nación Argentina trate la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, y concentrar su estrategia en una ofensiva judicial.
La definición se tomó tras una reunión de la mesa chica cegetista, donde la conducción evaluó el escenario parlamentario y el clima interno del sindicalismo frente al avance del proyecto, que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina.
Según confiaron fuentes gremiales, no habrá paro ni movilización el día de la sesión, una decisión que marca diferencias con sectores sindicales más duros que impulsan acciones frente al Congreso. En la central, en cambio, sostienen que la prioridad será judicializar los artículos que consideran inconstitucionales.
El nuevo esquema fija una fecha concreta: el lunes la CGT presentará un amparo ante la Justicia y acompañará esa acción con una movilización a Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales. El objetivo es frenar la aplicación de los puntos centrales de la reforma o, en su defecto, obtener medidas cautelares que limiten su alcance.
Puertas adentro, la decisión expuso tensiones. Mientras algunos gremios presionaban por una reacción inmediata en la calle, la conducción optó por una respuesta institucional con respaldo técnico y legal, convencida de que el debate se trasladará ahora al terreno judicial.
El movimiento sindical enfrenta así un escenario complejo: acompañar el malestar de sus bases sin quedar atrapado en una escalada de conflictividad que, consideran, podría desgastar su capacidad de negociación en el mediano plazo.