Mar Meridional: Tensión en aumento tras la colisión entre naves chinas en plena disputa por el control del atolón Scarborough.
Un buque de la Guardia Costera de China y un barco de guerra de la Armada de ese país colisionaron este lunes por la mañana cerca del atolón de Scarborough, en aguas disputadas del Mar Meridional, mientras ambos perseguían a una patrullera de la Guardia Costera de Filipinas. La zona, reclamada por China y Filipinas, volvió a ser escenario de maniobras peligrosas en plena escalada regional.
La patrullera filipina, identificada como BRP Suluan, había ingresado al área para brindar apoyo y suministros a una treintena de embarcaciones pesqueras locales, escoltada por otros efectivos de la Guardia Costera. Según denunciaron las autoridades de Manila, las naves chinas intentaron bloquear la misión con movimientos agresivos y el uso de cañones de agua, incrementando el riesgo para todas las tripulaciones.
En medio de la persecución, el buque chino CCG 3104 realizó una maniobra arriesgada desde el costado de estribor de la nave filipina, impactando de lleno contra el destructor chino número 164, perteneciente a la Armada del Ejército Popular de Liberación. El choque provocó daños considerables en la proa del buque de la Guardia Costera, que quedó inservible para navegar. Imágenes y videos compartidos por Manila muestran la magnitud del siniestro y el caos posterior.
Funcionarios filipinos ofrecieron asistencia inmediata a la tripulación china, aunque los marinos afectados rechazaron el auxilio. Por su parte, la Guardia Costera de China no se refirió al incidente y solo emitió un comunicado en el que justificó su accionar por la supuesta “intrusión” filipina en territorio chino. En contraste, el Departamento de Defensa Nacional de Filipinas condenó “el comportamiento atroz e insensato” de las fuerzas marítimas del régimen chino y reiteró el llamado a respetar el derecho internacional.
El área del atolón Scarborough, bajo control chino desde 2012, es una de las zonas más peligrosas y disputadas del sudeste asiático. La confrontación de este lunes se suma a una cadena de choques, bloqueos y acciones intimidatorias entre ambas potencias, en una región por donde circula más del 60% del comercio marítimo mundial.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., prometió mantener la presencia de la guardia costera en el área “para defender los derechos soberanos del país sobre sus aguas”. La tensión entre Beijing y Manila crece, sin señales de una pronta distensión diplomática.