BOGOTÁ: Las exequias del senador Miguel Uribe Turbay, asesinado en un atentado, expusieron la profunda grieta política entre el gobierno de Gustavo Petro y el partido Centro Democrático.
El entierro de Miguel Uribe Turbay en la Catedral de Bogotá dejó en evidencia la magnitud de la distancia entre el oficialismo y la oposición, en particular el Centro Democrático, partido fundada por Álvaro Uribe y donde militaba el senador fallecido. El presidente Gustavo Petro y sus funcionarios decidieron no participar de la ceremonia por pedido de la familia, aunque sí decretaron día de duelo nacional y enviaron condolencias. Bandera a media asta y honores oficiales marcaron el homenaje institucional.
Los discursos durante la misa amplificaron la confrontación política. El propio padre de Miguel Uribe, Miguel Uribe Londoño, deslizó que “la guerra tiene culpables y responsables”, en clara referencia al gobierno, y señaló: “No tenemos ninguna duda de dónde viene la violencia. No tenemos duda quién la promueve. No tenemos duda quién la permite”. El jefe de gabinete presidencial, Alfredo Saade, había relativizado la gravedad de lo sucedido comparando el riesgo de la actividad política con manejar bicicleta, lo que fue tomado como una minimización por sectores opositores.
Gabriel Vallejo Chujfi, director del Centro Democrático, leyó un mensaje de Álvaro Uribe durante la ceremonia. El expresidente, en prisión domiciliaria, culpó públicamente a Petro de instigar venganza y mencionó el genocidio de la Unión Patriótica, el histórico partido de izquierda. “Asesinaron a Miguel, que ejercía la oposición crítica y razonada, con la instigación de la venganza inducida por el presidente de la República”, expresó. También vinculó el accionar de algunos sectores de izquierda con hechos violentos en las décadas pasadas.
Gustavo Petro respondió en su cuenta de X y acusó a Álvaro Uribe de desconocer las responsabilidades estatales en el exterminio de opositores, recordando casos emblemáticos como el de Jaime Garzón y la Unión Patriótica. Petro señaló: “Álvaro Uribe está lleno de veneno, desconoce el genocidio de la UP y la participación del Estado en él. Ahora gente subjudice como antaño, marca la línea de la extrema derecha”.
La tensión escaló durante los funerales y se reflejó en los cruces públicos entre dirigentes. Las elecciones presidenciales y legislativas de 2026 se anticipan bajo un clima de polarización, donde las diferencias entre oficialismo y oposición se profundizan tras el crimen y el proceso legal que involucra al propio expresidente Uribe Vélez.
F: gs (elpais, ap, colombiareports, semana)