BOGOTÁ: El país despide al senador y aspirante presidencial que no logró recuperarse de un atentado armado ocurrido en junio durante un acto político en la capital.
El senador Miguel Uribe Turbay, de 39 años, referente del Centro Democrático y considerado uno de los favoritos de la derecha para las elecciones presidenciales de 2026, falleció este lunes en la madrugada en la Fundación Santa Fe de Bogotá. Estuvo 64 días en cuidados intensivos tras recibir dos disparos en la cabeza y uno en la pierna izquierda durante un acto proselitista el pasado 7 de junio en el barrio Modelia, en la capital colombiana.
La noticia fue confirmada por su esposa, María Claudia Tarazona, quien escribió en redes sociales: "Pido a Dios me muestre el camino para aprender a vivir sin ti. Descansa en paz, amor de mi vida, yo cuidaré a nuestros hijos". El último parte médico informó que el senador sufrió una nueva hemorragia cerebral el sábado, complicación que derivó en su muerte a la 01:56 de la madrugada.
Las autoridades detuvieron a seis personas vinculadas al atentado, entre ellos un menor de 15 años sindicado como tirador y Elder José Arteaga Hernández, alias "El Costeño", señalado como organizador logístico del ataque. De acuerdo con la Policía Nacional, la disidencia guerrillera Segunda Marquetalia, encabezada por Iván Márquez, estaría detrás de la planificación; sin embargo, la Fiscalía mantiene abiertas distintas hipótesis.
La vicepresidenta Francia Márquez expresó: "La violencia no puede seguir marcando nuestro destino. La democracia no se construye con balas ni con sangre, se construye con respeto y diálogo". El expresidente Álvaro Uribe Vélez lamentó que “el mal todo lo destruye, mataron la esperanza”. Desde Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio envió sus condolencias y pidió justicia contra los responsables del crimen.
Miguel Uribe Turbay, hijo de la periodista Diana Turbay —asesinada en 1991 tras un secuestro ordenado por Pablo Escobar—, había ganado notoriedad como senador y aspiraba a representar a su partido en las elecciones de 2026. Su asesinato reabre viejas heridas de la política colombiana, marcada por los atentados contra candidatos presidenciales en las décadas de 1980 y 1990.
En Bogotá se decretaron tres días de duelo oficial y se organizan homenajes públicos. El gobierno prometió que la investigación se llevará “hasta las últimas consecuencias” para identificar y juzgar a autores materiales e intelectuales.
F: gs (afp, efe, ap, bbc, ep, cnn, france24)