La política de importaciones y las declaraciones sobre “comprar afuera” desataron críticas de Alfredo Béliz, quien advirtió que el modelo económico debilita la industria y el empleo.
El dirigente mercantil Alfredo Béliz acusó con dureza al ministro de Economía, Luis Caputo, y al vocero presidencial, Manuel Adorni, de haber “puesto el certificado de defunción al Parque Industrial de Trelew”. Sostuvo que las políticas impulsadas por el Gobierno nacional y las expresiones recientes de ambos funcionarios profundizan la crisis del sector textil, con consecuencias para el comercio y el trabajo regional.
“Con sus dichos y con el accionar de abrir las importaciones, consolidaron este proyecto que deja sin respuesta a los trabajadores y a los argentinos”, señaló Béliz. Subrayó que las medidas no solo golpean a la industria textil, sino también al pequeño comercio y al empleo en todo el país.
El dirigente sostuvo que el problema trasciende una actividad específica. “No solo se castiga a los trabajadores industriales o al comercio, se castiga todo el modelo nacional”, resaltó, al advertir que la crisis del textil refleja un deterioro más amplio en la producción nacional.
Béliz también se refirió a la frase del ministro Caputo sobre “comprar afuera”, y la vinculó con la situación social. “Cuando el ministro dice que los argentinos compran afuera, no refleja la realidad de la mayoría. El Estado debe orientar su política a fortalecer la producción local y proteger el empleo”, enfatizó.
En esa línea, el referente mercantil expresó que “hay que generar trabajo, creer en el país y en los trabajadores, para garantizar salarios dignos”, observando que el mensaje del Gobierno desalienta la inversión y la confianza social.
Además, Béliz advirtió que el malestar ya se hace visible dentro del propio sector empresarial, incluso entre quienes habían apoyado electoralmente al actual Gobierno. Según indicó, “el 80% de los empresarios textiles votó con la esperanza de un cambio económico, pero ven que el Ejecutivo los está defraudando”. Agregó que muchas fábricas implementan “maniobras de supervivencia” para evitar el cierre ante la caída de ventas y la falta de competitividad.
Finalmente, el dirigente reclamó una reacción política frente a este rumbo económico y pidió al electorado “repudiar estas decisiones”. Recordó que “hace cinco días, 260 trabajadores de la textil Emilio Alal quedaron en la calle”, y que ya se perdieron al menos 1.800 puestos de trabajo en el sector por el retroceso industrial.
F: gs (Diario Jornada, El Chubut)