Autoridades sanitarias alertan por el crecimiento de las infecciones de transmisión sexual y apuntan a los controles tempranos y al uso del preservativo.
Puerto Madryn. Durante 2025 se confirmaron 150 casos de sífilis en la ciudad, una cifra que encendió las alarmas del área de Salud y expuso la necesidad de sostener campañas de prevención y diagnóstico temprano. El dato surge del Servicio de Epidemiología, que reportó un aumento constante en los últimos tres años, especialmente entre jóvenes de 25 a 34 años.
La médica Julieta Levite, referente del área, explicó que el incremento responde a la falta de controles periódicos y al uso irregular del preservativo, factores que siguen impulsando la transmisión. “Mientras haya personas sexualmente activas que no usen métodos de protección, esto va a seguir ocurriendo”, advirtió. Según la profesional, la enfermedad es curable, pero muchas veces pasa inadvertida por la ausencia de síntomas visibles en las etapas iniciales.
En los centros de salud y hospitales públicos se realizan test rápidos y gratuitos, sin necesidad de turno ni pedido médico. Los resultados se obtienen en pocos minutos y, de confirmarse el diagnóstico, el tratamiento con penicilina se inicia de forma inmediata. “Invitamos a toda la comunidad a testearse, porque la detección temprana evita complicaciones y corta la cadena de contagio”, subrayó Levite.
Uno de los focos de trabajo más sensibles es el control durante el embarazo, ya que la sífilis puede transmitirse de madre a hijo y provocar sífilis congénita. Las autoridades recomiendan análisis en cada trimestre de gestación y la participación activa de las parejas en los controles. Desde el Hospital Ísola recordaron que el tratamiento es gratuito y disponible en todos los establecimientos públicos de la provincia.
El Ministerio de Salud de Chubut informó que, a nivel provincial, se notificaron más de 600 casos durante 2025, con concentraciones mayores en Puerto Madryn, Trelew y Comodoro Rivadavia. El fenómeno replica una tendencia nacional, donde los contagios crecieron más de un 20 por ciento en comparación con 2024.
Frente a este escenario, los equipos sanitarios impulsan estrategias de prevención y educación sexual, especialmente en adolescentes y jóvenes. La meta es fortalecer la información sobre sífilis y otras infecciones de transmisión sexual, fomentar el uso sostenido del preservativo y garantizar el acceso a los testeos en toda la red pública.
“Hay que entender que la sífilis no es una enfermedad del pasado. Está presente, y se previene con responsabilidad y educación”, remarcó Levite. Desde la cartera sanitaria provincial coincidieron en que la detección precoz y el compromiso social son las herramientas más efectivas para frenar su avance.