El Boeing 737 Fireliner se suma al operativo aéreo con base en Esquel, y comenzará a operar de inmediato en los focos activos de la zona cordillerana.
El gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, recibió este miércoles en Esquel al Boeing 737 Fireliner, el avión hidrante más grande de Latinoamérica, que se incorporará al operativo de combate de los incendios forestales que afectan la Comarca Andina y el Parque Nacional Los Alerces. La aeronave, con capacidad para 15.000 litros de agua o retardante, fortalecerá la respuesta aérea en una de las temporadas más complejas de los últimos años.
El imponente avión, matrícula LV-KJS, se suma a los cinco aviones hidrantes y un helicóptero con helibalde que ya trabajan en la región, y estará operativo desde mañana con base en Esquel, desde donde será desplegado estratégicamente hacia los distintos frentes de fuego.
Torres destacó que la llegada del Fireliner es resultado de un acuerdo entre Chubut y la provincia de Santiago del Estero, y agradeció al gobernador Elías Suárez por su “predisposición y acompañamiento”. Además, remarcó que “el Gobierno provincial no va a escatimar esfuerzos en la lucha contra los incendios forestales, y esta incorporación lo demuestra”.
Coordinación interprovincial y apoyo nacional
El arribo del Fireliner había sido anticipado por Torres en la conferencia de prensa que encabezó junto al ministro del Interior, Diego Santilli, en El Hoyo. Ambos coincidieron en la necesidad de reforzar los recursos aéreos y humanos para controlar los focos activos que afectan a Puerto Patriada y alrededores.
El mandatario informó que la aeronave comenzará a operar de inmediato sobre los sectores más comprometidos, con prioridad en El Hoyo, Cholila y el Parque Nacional Los Alerces. “Es una herramienta sin precedentes en la historia de Chubut, una de las tres de su tipo en el mundo, junto con las que operan en Canadá y Australia”, explicó.
Desde el Gobierno provincial se subrayó que este refuerzo aéreo integra una estrategia coordinada con brigadistas, bomberos voluntarios, fuerzas de seguridad y técnicos especializados, quienes trabajan bajo condiciones extremas de viento y alta temperatura.
Por último, las autoridades renovaron el pedido de colaboración y responsabilidad ciudadana para evitar nuevas situaciones de riesgo, recordando que cualquier foco intencional “pone en peligro la vida de los vecinos y de quienes combaten el incendio”.
F: gs (Gobierno del Chubut, Télam)